Alguna vez te has preguntado… ¿Por qué mi hijo no habla, pero entiende todo lo que le digo? Esta es una inquietud común entre muchos padres.
Hoy quiero ayudarte a entender qué significa realmente esta situación. ¿Es una etapa natural de su desarrollo? En este espacio, exploraremos la primera de tres parte sobre las posibles razones detrás de este «fenómeno» en el desarrollo de su habla y lenguaje.
¡Acompáñame y descubre respuestas que pueden marcar la diferencia!”
¿Por qué mi hijo no habla aún?
Es habitual que madres y padres de niños de 2 a 3 años se inquieten cuando sus hijos no hablan, a pesar de que demuestren entender todo. Existen varias razones por las que tu hija o hijo no puede hablar cuando se espera que lo haga, entre algunas podemos mencionar:
- Ritmos de desarrollo
Es fundamental tener presente que la adquisición y el desarrollo del lenguaje en la infancia presentan una amplia diversidad. Cada niño sigue su propio curso evolutivo; mientras algunos pueden comenzar a verbalizar sus primeras palabras pronto y llegar a construir frases sencillas a una edad temprana, otros pueden necesitar más tiempo para alcanzar estos logros. Esta variabilidad en los periodos de inicio y la velocidad del desarrollo lingüístico es completamente normal y no necesariamente indica la presencia de un retraso. Factores como la maduración individual, la estimulación ambiental, las interacciones sociales y las predisposiciones genéticas pueden influir significativamente en el ritmo al que cada niño desarrolla sus habilidades comunicativas. Por lo tanto, es crucial evitar las comparaciones directas entre niños y permitir que cada uno avance a su propio ritmo, brindando siempre un entorno rico en lenguaje y oportunidades para la comunicación.
- Ambiente poco estimulante
Un ambiente caracterizado por escasa o inadecuada comunicación verbal, puede obstaculizar el desarrollo del habla en los niños. Esta carencia de estimulación lingüística apropiada a la que el niño está expuesto, tanto en cantidad como en calidad, constituye un factor de riesgo importante. Puede derivar en un vocabulario limitado, problemas para formar oraciones complejas, dificultades en la comprensión y expresión de ideas y un retraso general en la maduración de las habilidades comunicativas verbales. Un entorno lingüísticamente pobre impide que el niño escuche una variedad de sonidos, palabras y estructuras gramaticales, interactúe verbalmente y reciba la retroalimentación necesaria para avanzar en su lenguaje. Esto puede impactar negativamente su capacidad de comunicación efectiva y, a su vez, podría afectar su desarrollo cognitivo, social y emocional.
- Exposición a múltiples idiomas
Cuando un niño crece expuesto a un entorno donde se hablan múltiples idiomas, su cerebro podría estar ocupado procesando toda esa información lingüística antes de que comience a hablar. Su mente podría estar intensamente ocupada en el proceso de discriminar los sonidos, comprender las estructuras gramaticales y asimilar el vocabulario de cada idioma al que está expuesto. Esta etapa de procesamiento silencioso es crucial para sentar las bases de un futuro bilingüismo o multilingüismo. La necesidad de gestionar simultáneamente varios sistemas lingüísticos puede llevar a que el inicio del habla se produzca a un ritmo diferente en comparación con niños que crecen en un ambiente monolingüe, sin que esto necesariamente indique un retraso en el desarrollo del lenguaje.
- Posible retraso del lenguaje
La presencia de factores de riesgo en el desarrollo de un niño, tales como antecedentes familiares de trastornos del lenguaje, nacimiento prematuro, bajo peso al nacer, exposición prenatal a sustancias, infecciones tempranas o un desarrollo psicomotor que levanta sospechas, amerita una evaluación exhaustiva por un profesional especializado en lenguaje infantil. Esta evaluación tiene como objetivo primordial descartar de manera temprana la existencia de cualquier trastorno en el desarrollo del lenguaje, permitiendo así implementar intervenciones oportunas y específicas que maximicen el potencial comunicativo del niño y minimicen las posibles consecuencias a largo plazo en su desarrollo cognitivo, social y emocional. La detección precoz y la intervención temprana son fundamentales para mejorar el pronóstico y la calidad de vida de los niños con dificultades en el lenguaje.
Como agradecimiento por leer este blog hasta el final y como sé que hoy mismo quieres apoyar a tu pequeñ@, te dejo el enlace a la Guía para padres ❣ 3 PILARES PARA ESTIMULAR EL HABLA.
Es un regalo para comenzar a descubrir, por ti mism@, que estimular el habla en tu hij@ sí es posible.
Finalmente y ante cualquier duda sobre el desarrollo del habla y lenguaje de tu hija o hijo es recomendable consultar por una evaluación temprana con un profesional en terapia del lenguaje o fonoaudiología quien te ofrece orientación, estrategias personalizadas y apoyo directo.
¡Cada niño es único y su camino hacia el habla también lo es!
La paciencia y el apoyo son clave en este proceso. Estar presente y fomentar un ambiente comunicativo puede hacer una gran diferencia en el desarrollo del lenguaje de tu hijo.
* Atentamente,
Carmen Rosero Chávez, Licenciada en terapia del lenguaje
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Comparte esta información a quien la necesita, esperando les sea de ayuda para conocer la importancia del desarrollo del lenguaje tu hij@ durante su primera infancia.
Puedes consultar más estrategias para estimular en casa aquí ↩️
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